Sunday, September 23, 2012

"...puesto que son ellos, aquí, los que saben." ¿Hacia una epistemología de lo real maravilloso?

Nombro a este blog "Lectura Eterna" ya que se basa en la idea de que el acto de leer no termina al cerrar al libro; de hecho, es en ese momento cuando apenas comienza el proceso reflexivo de la lectura. En mi experiencia personal, los libros me han llevado a ideas que cambian completamente mi manera de ver el mundo. Y debo confesar que estoy pasando en este mismo momento por uno de esos procesos, en este caso de la mano de Alejo Carpentier con su novela Los Pasos Perdidos.

En su novela, Carpentier nos muestra su protagonista, un musicólogo europeo, que se lanza en un viaje a América Latina con excusa de investigación. Es un viaje que impacta al protagonista con una fuerza que no esperaba: lo lleva a recordar su infancia en el Caribe, a volver a sus raíces, y más que todo, a contrarrestar las ideas occidentales académicas que habitan en su mente. En esta breve entrada de mi blog, quisiera señalar como ejemplo de esta crítica a las ideas universales colonizadoras la onceava sección del tercer capítulo, día miércoles 13 de junio.

Carpentier ubica a su protagonista en un barco navegando suavemente un río de la selva. En días anteriores, el musicólogo había pasado por una profunda meditación de su frustración académica en Europa al encontrarse con una Alemania que no llenaba las expectativas creadas por su padre. Empieza entender que el Viejo Mundo no es el centro del conocimiento, como lo ha conocido. Ahora, en América, se mira en una situación de ignorancia, con temor de convertirse en el hazmerreír de los demás. Cuenta que al usar una "camisa de alta fractura" de "una de las tiendas más famosas del mundo," Rosario "se echó a reír, afirmando que tales prendas eran más propias de hembras" (116). El estándar europeo cae en el ridículo, invirtiendo la situación del inmigrante pobre en los países ricos (creo que muchos se han reído de mí en ocasiones pasadas, pero esperen cuando ellos sean los "turistas" en Nicaragua...).

El ridículo no se limita a la ropa que viste; es generalizado. El protagonisa no se refugia en sí mismo como modo de defensa, no acusa a los otros de ignorantes y él del europeo inteligente:

"...no vale pensar que los otros 'no saben', puesto que son ellos, aquí, los que saben" (116).

Me interesa ir más a fondo cómo Carpentier invierte los papeles del saber para localizar al europeo investigador en América como la persona que 'no sabe'. Más adelante en la novela, se da cuenta que en el país que visita los temas del arte fantástico "se les palpaba, se les vivía" (121). Mientras en Europa algo es un tema, en la región latina se siente, se vive. Y son ellos, los habitantes de esa región quienes saben cómo convivir con lo fantástico. Para el musicólogo es casí inimaginable la "cierta simbiosis de culturas" (122) que es solo posible en esas tierras de América Latina.

Carpentier fue de los primeros en describir "lo real maravilloso" que es único de la región americana. En su ensayo "De lo Real Maravilloso Americano," el autor cubano argumenta que la vida de México a la Patagonia encierra una poción mágica imposible para otras regiones geográficas. La historia misma de América Latina no puede ser explicada sin recurrencia a la maravillosa secuencia de espontaneidades. Así, Carpentier termina su ensayo interrogando "¿Pero qué es la historia de América toda sino una crónica de lo real maravilloso?"

Autores contemporáneos como Ángel Rama, Antonio Cornejo Polar y Román de la Campa intentan explicar lo fantástico, lo real maravilloso de América Latina en cuanto a términos com la heterogeneidad, la transculturación y la híbridez de la región. Tomando como punto de salida la novela de Carpentier, podríamos decir que cualquier proyecto o discurso académico de la ontología latina debe ante todo provenir de la región misma, basado en el arte, cultura, literatura, etc. No cae a bien una teoría torcida a los estándares europeos-norteamericanos: ellos son los que no saben aquí. 

Como dice Campa, es necesario "aplazar la extrapolación teorizante," (38) trabajar desde una epistemología de las diferencias que existen desde dentro de las fronteras, y sin eliminar la diáspora causada por la economía globalizante. Cuando digo desde la región misma me refiero desde la gente misma. El mapa latino se está extiende más allá del Río Bravo.

Ante todo es importante recordar que el mapa es nuestro y nadie más. Nosotros somos los que sabemos.

 Alejo Carpentier, "De lo Real Maravilloso Americano" (http://www.literatura.us/alejo/deloreal.html).

---, Los Pasos Perdidos (Barcelona: Editorial Bruguera, 1979).

Román de la Campa, "Latinoamérica y sus Nuevos Discursos: Discurso Poscolonial, Diásporas Intelectuales y Enunciación Fronteriza," en Mapas Culturales para América Latina: Culturas Híbridas, No Simultaneidad, Modernidad Periférica, de Sarah de Mójica (Bogotá: CEJA, 2001).

2 comments:

  1. El término de "real-maravilloso" es fascinante, no hay duda, sobre todo en la prosa de Carpentier en la que la magia de los Makiritare como de los Mandinga es posible. Es un manifiesto en contra del "comercio surrealista. Sin embargo -como siempre- hay un riesgo en la apuesta de Carpentier: no todo es "real-marravilloso" en Latinoamérica; o mejor, no sólo Latinoamérica es real-maravillosa. Esta última idea abre posibles diálogos globales entre territorios heterogéneos...

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  2. Discrepo con la idea de Juan respecto a indicar que "no solo Latinoamerica es real-maravillosa" (concuerdo eso sí que es una idea alucinante y forjadora de las mas nobles emociones), Pero si seguimos en consecuencia el pensamiento de Carpentier y de otro cubano como fue Lezama Lima en la exploración del concepto de Latinoamerica, al menos yo saco la conclusión que en ningun caso aluden a otra esfera geográfica fuera de esta franja de tierra llamada América Latina

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